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Comunicado de rechazo

LMD/OGDDHH 
Abril 7 de 2009.

La Agenda Justicia de Género, la Liga de Mujeres Desplazadas y el Observatorio Género Democracia y Derechos Humanos rechazan las opiniones desafortunadas del Presidente de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación Eduardo Pizarro Leongómez, en su artículo "Un arma de guerra", respecto a las organizaciones de Derechos Humanos que trabajan por la verdad, la justicia y la reparación integral, en razón a los crímenes de Violencia Sexual Basada en Género.

RECHAZO PÚBLICO A LA COLUMNA “UN ARMA DE GUERRA”
DEL SEÑOR EDUARDO PIZARRO LEONGÓMEZ

Las organizaciones firmantes, en nuestra calidad de organizaciones de mujeres y de derechos humanos, rechazamos las afirmaciones realizadas por el señor Eduardo Pizarro Leongómez, presidente de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, en la columna publicada en El Tiempo el día de ayer, 6 de abril de 2009. Esta columna, más allá de ofrecer una visión reducida sobre la problemática de la impunidad de las víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado, señala que respecto de los crímenes sexuales perpetrados por los grupos paramilitares en el país, “el primer impulso de toda organización defensora de los derechos humanos es presionar a las mujeres para que denuncien este crimen (…). Antes de denunciar, las mujeres ultrajadas deben ser preparadas para afrontar ese hecho”.

Consideramos que la columna publicada por el señor Pizarro Leongómez, expresa afirmaciones equivocadas y sin fundamento que desinforman a la opinión pública acerca del trabajo serio, riguroso y comprometido de las organizaciones en favor de los derechos de las mujeres víctimas de violencia sexual. Esta descalificación se suma a la larga fila de señalamientos que afectan el trabajo legítimo de las organizaciones de mujeres y derechos humanos de este país, desestimulando la denuncia y generando un ambiente de desconfianza que propicia y favorece únicamente a los responsables de estos crímenes y a la impunidad.

Las afirmaciones realizadas en la columna evidencian el desconocimiento frente a las necesidades y los derechos de los que son titulares las mujeres víctimas de violencia sexual. Las organizaciones sabemos que la decisión de denunciar puede tardar años o nunca presentarse, sin embargo, respetamos sus decisiones porque solamente ellas, en su calidad de sujetas de derechos, tienen la autonomía y capacidad de decidir enfrentarse a un aparato judicial que normalmente desconoce sus derechos, que las pone en riesgo y las revictimiza.

El deber de garantía y protección de los derechos, no es un deber que esté en cabeza de la sociedad a través de las organizaciones; éste es un deber irrenunciable del Estado colombiano, el cual ha sido y sigue siendo desconocido para las víctimas de violencia sexual en el país. Pese a ello y dada la magnitud de la impunidad – reconocida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre Violencia contra la Mujer y la Corte Constitucional colombiana –, las organizaciones de mujeres y de derechos humanos, hemos asumido el acompañamiento jurídico, psicosocial, la representación judicial, el apoyo a sus familias y a sus comunidades y el reto de no dejar en la impunidad los crímenes sexuales perpetrados por los grupos paramilitares en el país.

El columnista desconoce que en reiteradas ocasiones y desde hace muchos años, las organizaciones de mujeres hemos insistido ante las entidades del Estado en la necesidad de adoptar medidas adecuadas para superar los obstáculos que les impiden a las mujeres acceder a la justicia, como la falta de información, la carencia de garantías procesales, la inexistencia de una política criminal decidida a superar la impunidad en estos delitos, la ausencia de mecanismos de seguridad idóneos y adecuados a sus necesidades, la carencia de programas de atención psicosocial, entre muchas otras falencias que impiden a las mujeres víctimas acceder a un recurso efectivo. Los verdaderos obstáculos y la revictimización, no son provocadas por las organizaciones que hemos asumido los roles y deberes que deberían estar en cabeza del Estado. Estos obstáculos y esta revictimización es responsabilidad del Estado que de manera insistente se ha negado a dar cumplimiento a las recomendaciones internacionales que señalan la necesidad de implementar sistemas judiciales más justos, donde el acceso a un recurso efectivo sea una realidad, donde la protección y las garantías de acceso a la justicia sean oportunas y adecuadas y donde se activen mecanismos de prevención que tiendan a superar la histórica discriminación en contra de las mujeres que subyace a estos crímenes.

Las acusaciones hechas por el señor Pizarro, desconocen la realidad jurídica y fáctica que deben vivir las mujeres víctimas de crímenes sexuales: la ley de “justicia y paz” ha posibilitado la negación e invisibilización de estos delitos, los paramilitares han podido justificar sus actos, desconocer la ocurrencia de la violencia sexual, acusar a las víctimas y hacer una apología del paramilitarismo en el país, sin que las autoridades hayan hecho nada para proteger la dignidad de las mujeres y obligar a los victimarios a reconocer la verdad, en aras de la justicia y la reparación.

Las aseveraciones del señor Pizarro repiten el círculo de culpabilización que acompaña a la violencia sexual, para dejar de nuevo impunes a los verdaderos responsables.

Por todo lo anterior, rechazamos de manera enfática las acusaciones hechas por el señor Eduardo Pizarro Leongómez y le exigimos:

  • Informar a la opinión pública nacional e internacional, cuáles han sido las gestiones emprendidas por la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación que preside, conducentes a conocer la verdad de lo ocurrido respecto de los crímenes de violencia sexual basada en género cometidas contra las mujeres en el marco de la ley de justicia y paz, así como las acciones políticas y jurídicas encaminadas a establecer y favorecer la justiciabilidad de los crímenes sexuales en el país.
  • Indique a la opinión pública nacional e internacional cuáles son las organizaciones de Derechos Humanos que, según lo afirmado en su columna de opinión del 6 de abril de 2009 “Una arma de guerra” publicada en el diario el Tiempo de circulación nacional, presionan a las mujeres víctimas de violencia sexual para denunciar hechos de violencia sexual que conducen a su revictimización. En caso de no existir pruebas al respecto, le solicitamos se retracte de sus afirmaciones.

Bogotá, 7 de abril de 2009


CORPORACIÓN SISMA MUJER

ALIANZA INICIATIVA DE MUJERES COLOMBIANAS POR LA PAZ

LIGA DE MUJERES DESPLAZADAS

OBSERVATORIO GÉNERO DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS

COMISIÓN COLOMBIANA DE JURISTAS

CONSULTORIA PARA LOS DERECHOS HUMANOS Y EL DESPLAZAMIENTO (CODHES)

Observatorio Género democracia Derechos Humanos, OGDDHH

 

PALABRAS DE MUJER:

“Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar.”

Hellen Keller


"Yo no deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre ellas mismas. "

Mary Wollstonecraft


"Una de las mayores fuerzas que mueven al mundo en nuestra época es la revolución de la igualdad."

Barbara Ward


"Ser mujer en el primer mundo es difícil pero serlo en el resto del mundo es heroico. "

Ángeles Perillán

 

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